En las finanzas corporativas, los modelos tradicionales de evaluación de riesgo han sido dominados por métricas cuantitativas como ratios financieros, flujos de caja descontados y niveles de deuda. Si bien estas herramientas son fundamentales, presentan una limitación crítica: no contemplan factores cualitativos o conductuales que influyen en las decisiones financieras. La historia reciente está plagada de ejemplos donde los modelos cuantitativos no lograron anticipar crisis, en gran parte porque subestimaron la influencia del comportamiento humano. A través de la incorporación de conceptos provenientes de las finanzas conductuales y del análisis de sentimiento , es posible desarrollar modelos más robustos y predictivos que consideren las decisiones y sesgos de los actores clave. En este artículo exploraremos cómo los modelos de riesgo pueden evolucionar al integrar el comportamiento como variable crítica, destacando aplicaciones prácticas y tecnologías emergentes que facilitan...